Biografía

LA TROBA KUNG-FÚ

La Troba Kung-Fú parte de tres reivindicaciones esenciales: la trova como actitud de hacer canciones y componer música, a la manera de los antiguos juglares y trovadores (en provenzal, “trobar” significa “encontrar”), “encontrando” inspiración y melodías en la vida que rodea al artista; el kung-fu, que es el arte de la disciplina para llegar a la perfección, y la rumba catalana, género creado por los gitanos catalanes a mediados de la década del rock & roll, escuchando mambos y sones, bailando en las fiestas y en las bodas, y que algunos payos intelectuales conceptualizaron como música urbana y popular, genuina de Barcelona. La Troba Kung-Fú escogió y reivindicó la rumba catalana como lenguaje musical que certificaba el arraigo a los orígenes. Y así la nueva formación empezó a rodar, con músicos payos y gitanos y liderada por Joan Garriga, creador de las canciones, voz y acordeón del grupo.

Joan Garriga (La Garriga, Vallès Oriental, 1972) creció cuando, en Cataluña, las orquestas de baile ayudaban a la gente a recuperar la calle y las plazas de pueblos y ciudades; dignificaban la fiesta y liberaban la alegría secuestrada durante años de silencio y oscuridad. Como él mismo cuenta en muchas entrevistas, el ambiente de aquellos bailes populares, donde se mezclaban músicas y generaciones, marcó su trayectoria musical y vital.

En 1995, Garriga ya había empezado a tocar el acordeón diatónico, fue entonces cuando, con otros dos músicos, fundó Dusminguet. Desde el primer momento, Dusminguet fue un grupo distinto en el panorama musical. En aquellos años, Barcelona estaba considerada la capital del sur y en sus calles tocaban muchos músicos venidos de todas las partes del mundo. La huella de la globalización influenció a la banda y en su repertorio sonaban ritmos balcánicos, tex-mex, vallenato, cumbia, reggae, hip hop, cajun, habaneras. Dusminguet fueron pioneros en la mezcla de ritmos y géneros, fueron una banda innovadora e inclasificable, aunque más tarde se la etiquetó como de música mestiza. Tocaron en muchos países y se disolvieron en 2004 en pleno éxito, pero con la sensación de haber llegado al final del trayecto.

En este final de etapa, Garriga ya tenía ganada fama como acordeonista, uno de los que se tomó en serio el diatónico. Tocó con Amparo Sánchez (Amparanoia) y con otras formaciones que reclamaban su participación. Entonces empezó la colaboración con Marià Roch (ex-Sencillos, ex-Jarabe de Palo), compañero de territorio y energías musicales. Fruto de este encuentro empezó el proyecto de La Troba Kung-Fú.

El primer disco fue Clavell Morenet (2006), que dejó al público boquiabierto por, entre otras joyas, “La cançó del lladre”, una versión fresca y “arrumbada” de un romance tradicional catalán. El disco marcó un antes y un después en la historia de la rumba catalana porque mostró la permeabilidad de un género muy local, tocado con una visión muy global, poniendo de relieve las complicidades que existen con los ritmos de América y de África. El disco era un punto de partida para el futuro en el que vivimos desde hace ya algún tiempo. Marcaba indiscutiblemente el principio de lo que sucedería más adelante en la rumba catalana. Y, al mismo tiempo, apuntaba otro mestizaje, un nuevo cóctel de alta graduación que llegaría años más tarde: la rumbia.

El segundo disco, A la panxa del bou (2010), es un disco más roquero, más urbano, y significa un paso adelante en el caminar de la banda. Es un trabajo que La Troba fue gestando en sus viajes Está concebido como un cuaderno de viaje. Incorpora músicas, historias y paisajes de los lugares por donde han tocado: Bushwick, Brooklin, NY, Estados Unidos; Guanajuato o León, en México; Madrid; Barcelona, e incluso su entorno más cotidiano: La Garriga. En este disco se empieza a apuntalar la rumbia (mezcla de rumba y cumbia, y mucho más que eso) como propuesta personal para los tiempos que aún no habían llegado.

En 2013 sale al mercado Santalegria, el tercero, y de momento, último disco de La Troba. En él, el paisaje es muy local: polígonos industriales, autopistas, peajes, casas a medio construir, zonas urbanizadas abandonadas. Y al mismo tiempo, es muy universal porque muestra los esqueletos de los edificios que la especulación —aquí, allá, en todas partes— construyó. En Santalegria la rumbia tiene una gran presencia como declaración de principios. Rumbia transatlántica, de ida y vuelta, que une y estrecha lazos, que muestra claramente que el mundo es más pequeño de lo que nos hacen creer, que la gente puede entenderse mejor gracias a escucharse. La música ya es el lenguaje que define los pueblos, su modo de ser, bailar y emocionarse.

Rumbia que derriba las murallas invisibles de los pensamientos únicos que quieren desactivar las respuestas de la gente, colectivo soberano, que decidirá cómo y cuándo bailar en el país del mañana. El país donde vive La Troba, arraigado en la tierra, que aún cultiva el sueño de un mundo mejor y posible.

Jordi Turtós
Periodista musical (especie en vías de extinción)

FESTIVALES Y CONCIERTOS DESTACADOS:

La Troba Kung-Fú ha mostrado su música en Europa, Estados Unidos, el Magreb o México. Han pisado escenarios como el Global Fest y Lincoln Center (NYC); Popkomm Fest (Alemania); Polé Polé, Fiesta Mundial y Festival Afrolatino (Bélgica); Lowlands, Valkhof Affaire y Zomerparkfeest (Holanda); Babel Med, Le Bout du Monde y Les Méditerranénnes (Francia); Ariano Folk (Italia); Festichan (Arquiña), Viñarock (Valencia), Womad Canarias (Islas Canarias); Cervantino Festival (México); Sziget Festival (Hungría); La Línea Festival (London) e International Arts Festival Salisbury (Inglaterra), Festival Alegría (Marruecos); MIR Sibiri Shushenskoye (Siberia), entre muchos otros. También hay que destacar la gira francesa que realizaron el verano del año pasado acompañando a Manu Chao y, anteriormente, la gira en Inglaterra con Ojos de Brujo.

PALMARÉS:

Enderrock: Mejor Disco 2013 (Santalegria), premio de la crítica
Enderrock: Mejor Disco de Folk y Nuevas Músicas 2013 (Santalegria)
ARC: nominados a la Mejor Gira de Salas 2013
ARC: Mejor Banda de World Music 2009
Altaveu: Mejor Banda Catalana 2007
Ciutat de Barcelona: Premio Música y Nuevas Tecnologías 2007
Puig-Porret: Mejor Banda 2007
Enderrock: Mejor Portada (Clavell Morenet) 2006

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SANTALEGRIA, 2013
Vivimos inmersos en una época vertiginosa. Unos tiempos en los que los acontecimientos se suceden a una velocidad con la que es muy difícil predecir que nos presentará el futuro. Un nuevo reto que te obliga a sumarte al carro del cambio para no quedar fuera de juego. Tonterías. Hoy más que nunca se impone otra manera de hacer las cosas, de pensarlas, y sobretodo, de vivirlas. Una manera que conecte con la esencia del ser humano, con una voluntad colaboradora que aísle y ridiculice a la señora vanidad que nos agua la fiesta. Sí hay un mensaje en Santalegria, tercer trabajo de La Troba Kung-fú, me tomo la libertad de afirmar que es este  Joan Garriga, alma y motor de la Troba, siempre recordandome a aquel juglar de la tradición romántica y popular que se convierte en nuestro “Pepito Grillo” sirviéndose de la fiesta. Un músico consciente de que las cosas no son como deberían ser y que, tras la especulación destructiva, siempre vendrá aquel arbusto rebelde que planta sus tozudas raices en el asfalto para recordarnos que la tierra siempre ha estado aquí, como la música.

Por todo esto y mucho más, “Santalegria” es un retorno a los orígenes. Un disco hecho en casa, vomitado desde el oficio y sustentado en una métrica homogenia que obliga a escucharlo del tirón, a que nos sumerjamos en las muchas historias que este nos cuenta, en las que la caricatura se da un apretón de manos con la reflexión más profunda como dos caras de una misma moneda, la de la vida.

“Santalegria” santifica la sonrisa, la amistad, el jaleo y, sobretodo, la fiesta y la verbena. Pero también nos recuerda que los auténticos problemas son aquellos que afectan a los humanos como colectivo, y no com unidades de consumo obstinadas en acumular para luego medir cuan felices somos de acuerdo a lo que poseemos.
“Santalegria” es uno de aquellos pocos discos que no disimula nada y lo sugiere todo. Músicas que palpitan en el origen del tiempo y nos descubren que la auténtica poesía vive en nuestros corazones, en la facultad de como y con(movernos). Pero sobre todo, nos recuerda que la música siempre ha estado allí, ya sea para sellar nuestro amor con una buena “lenta” o para celebrar la magia de estar vivos, muy vivos, tan vivos que te invito a dejarte llevar por estas tonadas nacidas desde el corazón para ser compartidas.

Don Disturbios